Compatibilidad de 乙 con 乙: Madera Yin y Madera Yin
Cada texto lee la relación desde 乙, la primera persona: quien consulta, en la pareja y entre hermanos; la madre, el padre o la suegra, en los demás.
Pareja
- 乙 Madera Yin
- 乙 Madera Yin
Dos flores en la misma maceta
En la ventana de la cocina, dos flores comparten la misma maceta. Las dos son Madera Yin: flexibles, sensibles y buenas para adaptarse. Cada una es para la otra un Amigo, la estrella del igual. Se entienden en los silencios y en los gustos. En palabras sencillas: es una pareja tierna, con mucha conversación y complicidad.
Una maceta chica no da para dos raíces grandes. Pueden competir por la atención, por los amigos o por tener la última palabra. Como las dos ceden por fuera, los enojos se guardan por dentro. Ayuda hablar a tiempo, antes de que el enojo crezca. Y buscar cada una su propio sol: un oficio, un pasatiempo, un grupo.
Se entienden de maravilla; necesitan hablar a tiempo y tener cada una su propio sol.
Hermanos
- 乙 Madera Yin
- 乙 Madera Yin
Dos flores en la misma maceta
Dos flores en la misma maceta se parecen tanto que cuesta distinguirlas. Las dos son Madera Yin: flexibles, sensibles y buenas para adaptarse. Cada una es para la otra un Amigo, la estrella del par y la compañía. En palabras sencillas: se entienden con una mirada y se cuentan lo que no cuentan a nadie.
En una maceta chica, las raíces se aprietan. Pueden competir sin decirlo, por cariño, por espacio o por razón. Las dos tienden a evitar el pleito de frente, y lo guardado se acumula. Ayuda hablar a tiempo y darse espacios propios. Con un poco de aire, florecen juntas toda la vida.
Se parecen mucho y son cómplices; necesitan hablar a tiempo y tener su propio espacio.
¿Por qué?
Dos flores en la misma maceta
Se parecen mucho y son cómplices; necesitan hablar a tiempo y tener su propio espacio.
Ambos son 乙 (Madera Yin): 比肩 (Amigo) recíproco. Sin combinación ni choque entre los troncos.
Lectura tradicional
Sigue la lectura tradicional del BaZi: lo que un practicante lee en el pilar y en cómo se cruza con tu carta.
Madre e hijo
- 乙 Madre · Madera Yin
- 乙 Hijo · Madera Yin
Dos flores en la misma maceta
Dos flores en la misma maceta se reconocen enseguida. Madre e hijo son Madera Yin: suaves, adaptables y más fuertes de lo que parecen. Para cada uno, el otro es un Amigo, alguien que siente igual. Se leen el ánimo con una mirada y saben acompañarse. En palabras sencillas: se entienden sin explicaciones y se cuidan en lo cotidiano.
Cuando la tierra es poca, las dos raíces pelean por el mismo espacio. Pueden ofenderse por lo mismo y callar lo mismo. A veces ninguno da el primer paso para arreglar un disgusto. Ayuda hablar claro, aunque cueste, y no adivinar lo que piensa el otro. Cada uno con su propio espacio, estas dos flores suelen florecer juntas.
Se parecen mucho y se acompañan bien, siempre que se digan las cosas en vez de adivinarlas.
¿Por qué?
Dos flores en la misma maceta
Se parecen mucho y se acompañan bien, siempre que se digan las cosas en vez de adivinarlas.
乙 y 乙: mismo tronco, Madera Yin. Cada uno es 比肩 (Amigo) del otro.
Lectura tradicional
Sigue la lectura tradicional del BaZi: lo que un practicante lee en el pilar y en cómo se cruza con tu carta.
Padre e hija
- 乙 Padre · Madera Yin
- 乙 Hija · Madera Yin
Dos flores en la misma maceta
Dos flores en la misma maceta se mueven igual con el viento. Padre e hija son Amigos, la estrella del igual que acompaña. Suelen entenderse con una mirada y tienen gustos parecidos.
El riesgo es callarse lo que molesta. Los dos se adaptan tanto que nadie dice lo suyo. Una charla franca de vez en cuando los mantiene cerca.
Se entienden casi sin hablar, pero les conviene decirse también lo que les molesta.
Suegra y nuera
- 乙 Suegra · Madera Yin
- 乙 Nuera · Madera Yin
Dos flores en la misma maceta
Dos flores en la misma maceta se parecen tanto que parecen hermanas. Esta suegra y esta nuera suelen ser flexibles, sociables y atentas a los detalles. Para cada una, la otra es Amigo, la estrella de la igual. Se ayudan sin que haga falta pedirlo.
La maceta, sin embargo, es chica. Las dos tienden a buscar el mismo rincón de luz: el cariño del hijo, la atención de los nietos. Si nadie lo dice, crece un resentimiento callado. Ayuda que cada una tenga sus propios momentos con la familia.
Son muy parecidas y se ayudan, siempre que no compitan por el mismo cariño.