Compatibilidad de 己 con 己: Tierra Yin y Tierra Yin
Cada texto lee la relación desde 己, la primera persona: quien consulta, en la pareja y entre hermanos; la madre, el padre o la suegra, en los demás.
Pareja
- 己 Tierra Yin
- 己 Tierra Yin
Dos jardines con la cerca baja
Dos jardines lado a lado, con una cerca baja entre ellos, se parecen mucho. Tienen la misma tierra, el mismo ritmo, las mismas ganas de cuidar. Cada quien es para su pareja un Amigo, alguien de igual a igual. En palabras sencillas: hay compañerismo, paciencia y una forma parecida de ver la casa y la familia.
Pero dos jardines iguales dan la misma cosecha y pueden quedarse cortos de novedad. Cada quien tiende a callar lo que molesta para no incomodar. Así se juntan pequeñas piedras en la tierra. Ayuda hablar de lo pequeño antes de que pese. Y sembrar algo nuevo de vez en cuando: un viaje, un curso, una costumbre distinta.
Hay compañerismo y paciencia de sobra; a veces falta novedad y hablar a tiempo de lo que molesta.
¿Por qué?
Dos jardines con la cerca baja
Hay compañerismo y paciencia de sobra; a veces falta novedad y hablar a tiempo de lo que molesta.
Mismo tronco 己: 比肩 mutuo. El 比肩 da apoyo y semejanza, pero también rigidez y competencia por los mismos recursos.
Lectura tradicional
Sigue la lectura tradicional del BaZi: lo que un practicante lee en el pilar y en cómo se cruza con tu carta.
Hermanos
- 己 Tierra Yin
- 己 Tierra Yin
Dos huertos con la misma cerca
Dos huertos vecinos, con la misma tierra y la misma cerca. Así son estos hermanos: se reconocen apenas se miran. Cada uno es para el otro un Amigo, la estrella del par y del compañero. En palabras sencillas: se entienden sin explicar mucho y se acompañan en lo cotidiano. Suelen ser hermanos de visitas, de comida compartida y de favores sin pedir.
Como se parecen tanto, también comparten los mismos defectos. Si uno se preocupa de más, el otro también, y se contagian la duda. A veces ninguno toma la iniciativa y las cosas quedan en pausa. Ayuda repartirse los papeles: uno organiza, el otro ejecuta, y a la siguiente se turnan. Así los dos huertos dan más cosecha juntos.
Se entienden casi sin hablar; repartirse los papeles evita que los dos se queden esperando.
Madre e hijo
- 己 Madre · Tierra Yin
- 己 Hijo · Tierra Yin
Dos huertos, una misma cerca
Dos huertos vecinos comparten la cerca, el agua y la misma lluvia. Madre e hijo o hija tienen aquí el mismo tipo de tierra. Cada uno es para el otro el Amigo, la estrella del igual que acompaña. Suelen entenderse con una mirada.
Tanto parecido también cansa. Pueden repetir los mismos miedos y quedarse dándole vueltas a las mismas preocupaciones. Ayuda que cada uno siembre algo distinto: amistades, gustos, proyectos propios. Así el parecido suma en vez de encerrar.
Se parecen mucho y se acompañan bien, siempre que cada uno tenga su propio terreno.
Padre e hija
- 己 Padre · Tierra Yin
- 己 Hija · Tierra Yin
Dos jardines en la misma calle
Dos jardines vecinos comparten la lluvia y el sol de la misma calle. Padre e hija tienen el mismo elemento y son Amigo el uno para el otro: iguales, hombro a hombro. Se entienden sin explicaciones. Ella suele parecerse a él en su manera de cuidar.
Como son tan parecidos, a veces los dos esperan que el otro dé el primer paso. También pueden ser tercos de la misma forma. Ayuda que él la trate como compañera, sin sermones, y que ella le pida consejo de vez en cuando.
Son muy parecidos y se entienden fácil; solo les falta a veces animarse a dar el primer paso.
Suegra y nuera
- 己 Suegra · Tierra Yin
- 己 Nuera · Tierra Yin
Dos jardines con la misma cerca
Imagina dos jardines vecinos, separados por una cerca baja. Las dos cuidan la tierra igual: con paciencia, detalle y manos ocupadas. Suegra y nuera son aquí Amigo una para la otra, dos iguales que se reconocen. En palabras sencillas: tienen gustos parecidos, se entienden en la cocina y piensan parecido sobre la familia.
Lo parecido también choca. Las dos tienden a preocuparse de más y a guardarse lo que les molesta. Si nadie habla, los resentimientos se amontonan como hojas secas. Ayuda decir las cosas temprano, con calma y en privado. Y dejar que cada una tenga su propio jardín, aunque compartan la cerca.
Se parecen y se entienden; les va mejor si hablan a tiempo y cada una conserva su espacio.